Qué es un reloj de fichar tradicional
Un reloj de fichar es un aparato físico instalado en un punto fijo del centro de trabajo (huella dactilar, tarjeta, código o reconocimiento facial) que registra la entrada y salida de cada persona. Es la solución que muchas empresas ya tenían antes de que el registro de jornada fuera obligatorio en 2019, y sigue siendo válida siempre que el dato quede accesible y sea fiable.
Qué es una app de fichaje
Una app de fichaje traslada ese mismo registro al móvil (o a una tablet en un punto del local, a modo de kiosko) y guarda cada marcaje directamente en la nube. No sustituye la obligación legal, la cumple igual que el reloj físico, pero cambia dónde y cómo se ficha, y sobre todo dónde vive después el dato.
Coste: instalación única frente a suscripción
El reloj físico tiene un coste inicial más alto (el aparato, la instalación y a veces el cableado de red) y luego, en teoría, ningún gasto recurrente. En la práctica sí hay costes que se olvidan al presupuestar: mantenimiento cuando falla el lector, sustitución si se estropea o queda obsoleto, y en muchos casos una licencia de software para exportar y consultar los datos que el propio fabricante cobra aparte.
Una app de fichaje funciona por suscripción mensual, sin inversión inicial ni instalación física. El coste es previsible y escala con el número de personas, y las actualizaciones (cambios legales, nuevas funciones) llegan solas, sin tener que cambiar de máquina.
Fiabilidad y mantenimiento
- Reloj físico: depende de un único punto que puede fallar (avería, corte de luz, lector sucio) y dejar sin fichar a todo el equipo ese día. Si se rompe, hay que esperar a que venga un técnico.
- App de fichaje: el fichaje no depende de un aparato concreto; si un móvil falla, el resto del equipo sigue registrando sin problema. Los datos quedan en la nube, así que no se pierden aunque se estropee o se pierda el dispositivo.
- Copia de seguridad: un reloj físico suele guardar los datos localmente hasta que alguien los exporta; una app los sube en el momento, con menos riesgo de perder un mes entero por un fallo del aparato.
Cuando el equipo no está siempre en el mismo sitio
El reloj físico da por hecho que todo el mundo pasa por el mismo punto para fichar. Funciona bien en una oficina o una tienda con horario fijo, pero se queda corto en cuanto hay reparto, obra, varios centros o teletrabajo parcial. Ahí es donde fichar con el móvil tiene ventaja real: cada persona registra su jornada desde donde esté, sin depender de llegar físicamente a un aparato concreto.
Cómo elegir
Si tu plantilla trabaja siempre en el mismo punto y ya tienes un reloj físico funcionando bien, no hay prisa por cambiarlo. Pero si estás empezando, tienes rotación de personal, más de un centro o simplemente quieres evitar el coste de mantenimiento de un aparato, una app de fichaje suele salir más barata y más flexible desde el primer mes. Muchas herramientas combinan las dos cosas: un kiosko fijo en el local para quien prefiere fichar en un punto y el fichaje desde el móvil para quien se mueve. Si quieres repasar todos los criterios antes de decidirte, en cómo elegir el mejor software de control horario para tu pyme los explicamos uno por uno.
Deja el reloj físico y el mantenimiento a un lado: registra la jornada de tu equipo desde el móvil o un kiosko, con los datos siempre a salvo.
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