Qué es el horario flexible (y qué no es)
El horario flexible es un acuerdo de la empresa (o del convenio) que permite a cada persona elegir, dentro de una banda horaria, a qué hora entra y a qué hora sale, siempre que complete su jornada. Por ejemplo: entrada libre entre las 8:00 y las 10:00, con la obligación de coincidir con el resto del equipo en un horario núcleo (de 10:00 a 14:00, digamos) y de sumar las horas pactadas al final del día.
No es lo mismo que el teletrabajo: la flexibilidad afecta a cuándo se trabaja, el teletrabajo a desde dónde. Se puede tener horario flexible trabajando siempre desde la oficina, igual que se puede teletrabajar con un horario fijo de 9 a 17. Son dos políticas independientes que muchas empresas combinan, pero cada una se registra por su cuenta.
El registro de jornada no cambia, cambia lo que hay que anotar
La obligación sigue siendo exactamente la misma que para cualquier otro horario: el registro de jornada tiene que reflejar la hora exacta de inicio y de fin de cada jornada, todos los días, para toda la plantilla. Lo único distinto es que, con horario flexible, esas horas no son siempre las mismas, así que un registro pensado para un turno fijo (por ejemplo, una plantilla donde ya viene puesto "9:00 a 17:00") deja de servir: cada fichaje tiene que recoger el dato real de ese día concreto.
El horario núcleo es práctica habitual, no una exigencia legal
La ley no obliga a fijar un tramo de coincidencia obligatoria. Es una decisión de organización interna, útil para que el equipo coincida en reuniones, pero no cambia en nada la obligación de registrar la jornada real de cada persona.
Cómo fichar cuando la hora de entrada cambia cada día
La forma práctica de llevar esto sin que se complique es que cada persona fiche desde el móvil en el momento real de entrar y salir, en vez de rellenar a posteriori una hora aproximada. Así el registro queda exacto aunque la hora varíe de un día para otro, y nadie tiene que recordar ni apuntar nada en una hoja aparte.
Con el [fichaje de Plantya](/producto/fichaje) cada entrada y salida se marca en el momento real, sea la hora que sea, y el total de horas del día se calcula solo.
Probar Plantya gratisLo que hay que vigilar: el total de horas, no la hora de entrada
El riesgo real del horario flexible no está en la hora de entrada, sino en el cómputo final: si un día se entra tarde y se compensa saliendo tarde, o trabajando más otro día de la semana, eso ya entra en el terreno de la distribución irregular de la jornada. La empresa sigue teniendo que respetar el descanso mínimo de 12 horas entre jornadas y el límite de 40 horas semanales de media en cómputo anual (art. 34 del Estatuto de los Trabajadores), por mucho que la hora de entrada cambie cada día.
Un registro que solo anota "jornada completa" sin la hora real no permite comprobar nada de esto. Y es precisamente lo primero que pide la Inspección de Trabajo cuando revisa un horario flexible: no la política interna, sino el dato real fichado día a día.
En resumen: el horario flexible cambia cuándo se puede entrar y salir, no si hay que registrarlo. El fichaje debe seguir reflejando la hora exacta de cada jornada, y la empresa debe seguir vigilando que el total de horas y los descansos mínimos se cumplan, igual que con un horario fijo.